“Busquemos experiencias donde la evaluación educativa sea también una oportunidad para aprender”; Frida Díaz-Barriga Arceo

La académica de la UNAM dictó una conferencia en la Preparatoria 2

La educación por competencias propicia que el aprendizaje se dé con un mayor arraigo, ya que el alumno despertará los saberes por medio de la solución de problemas a través de la aplicación de estrategias creativas que orillarán a la comprensión y no a la repetición del conocimiento, sentenció la doctora Frida Díaz-Barriga Arceo, experta en psicología educativa en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante su conferencia “Retos de la evaluación comprensiva y contextualizada en la Educación Basada en Competencias”, impartida en la Preparatoria 2 de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Durante su intervención citó el tema de la evaluación por competencias la cual, según aseguró es una estrategia longeva, dado que sus principales exponentes teóricos datan de inicios del siglo XX, quienes abordaban al fenómeno educativo desde el punto de vista de las pedagogías activas, que se basan en la comprobación por medio de portafolios, rúbricas y diarios de aprendizaje. Al respecto, citó a la estadounidense Helen Barret quien puntualizó que los portafolios no son una presentación de lo estético, sino un documento que dé fe del reflejo, la sapiencia, la creatividad y originalidad en el abordaje de un campo del saber.

“Ella explica que la utilización de portafolios se debe basar en tres metáforas claves. Debe ser un espejo (donde se refleje el individuo), un mapa (que dé muestra de lo que se generó con el conocimiento adquirido) y un soneto (que muestre la creatividad que se utilizó para construir la labor realizada). La verdad es que medir las competencias debe estar manifestado en este tipo de evidencias, no sólo en la rúbrica cuantificadora. Recordemos que las situaciones de la vida real —hacia donde educamos— generan complejidad y esos retos son los que implican las competencias basadas en movilizar los saberes”.

Detalló que si los contextos políticos hablan de evaluar la educación no deben dejarse de lado las variables esenciales del proceso, como lo son la enseñanza y el aprendizaje; así como sus actores que representan dichos ejercicios: el docente, como constructor de la didáctica pedagógica, y el estudiante, con quien se tiene una deuda ya que la implicación de educar consiste en explorar para atender el rol de lo que ellos dicen y necesitan en la función que se desarrolla en el aula.

“Ahora es un reto hablar de estos temas ya que políticamente siempre existen polarizaciones. Sin embargo es cierto que el centro de dicha discusión debe recaer en estos dos contextos y es los que debemos atender”. Entre las necesidades referentes a la educación por competencias y la evaluación abordó tres grupos segmentados en: competencias: desempeños en tareas auténticas; reflexión y autoevaluación y artefactos de evaluación auténtica.

Concluyó que la evaluación debe estar basada en la comprensión y la mejora e hizo un llamado a pensar y repensar —de manera constante— el tema de la evaluación en México, ya que explicó: “es una necesidad, pero debe estar fundamentada en la comprensión de las necesidades del rol en las aulas. Calidad no solamente es dotar de espacios y brindar herramientas físicas, sino en atender las necesidades, en capacitar y actualizar al docente y conocer lo que requiere el alumno. Busquemos experiencias donde la evaluación educativa sea también una oportunidad para aprender”, finalizó.

Frida Díaz-Barriga Arceo es doctora en Pedagogía y profesora titular de tiempo completo de la Facultad de Psicología de la UNAM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Coordina el Grupo de Investigación en Docencia, Diseño Educativo y TIC (GIDDET), reconocido como laboratorio de investigación por la Facultad de Psicología. En 2007 se integró al Equipo de Expertos Iberoamericanos en Educación y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Ha recibido las medallas Gabino Barreda, Sor Juana Inés de la Cruz (UNAM), el Premio Mexicano de Psicología 2009, la Medalla Anáhuac en Educación 2011 y el doctorado honoris causa por la Universidad de Cuautitlán Izcalli (UCI) en 2016.

  • Boletín Informativo No. 470
    Víctor Rivera
    Jueves 25 de Octubre de 2018
    Guadalajara, Jalisco
    Fotografía: Jonatan Orozco